Siempre me resultó más fácil escribir que hablar, quizás sea por mi timidez, quizás porque así cada palabra es pensada y analizada mil veces antes de que llegue al otro, quizás porque es una forma de decir lo quiero sin que nadie esté "obligado" a escucharme.
Hoy, y no sé por qué, me decidí a publicar algunos de mis pensamientos (ni que fueran los manuscritos de Shakespeare), esperando que alguien se los cruce por Internet y le den ganas de leerlos.
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